El equipo de fútbol del bar de Manolo
Jugar al fútbol con la luz apagada
No han visto una cancha de fútbol y tampoco han seguido con la vista una jugada mundialista de Maradona. No conocen el color de las camisetas que defienden cuando juegan al fútbol bajo un sol brillante que tampoco pueden ver. Vicente, Agapito, Víctor, Carmelo y Juanillo son jugadores de primer nivel del equipo de futbol de ciegos de Madrid de ciegos. Juan, un joven robusto, de 25 años, es el portero vidente que completa la cuadrilla, que bajo el mando de Miguel Boniches pretende derrotar este verano a los más firmes cont El juego es una adaptación del fútbol sala: Cinco jugadores. Cuatro de ellos invidentes, que suelen utilizar un antifaz para igualar sus condiciones, en caso de que alguno tenga percepción lumínica. Un portero vidente que se mueve en un espacio muy reducido. Tienen la palabra un guía tras la red del equipo contrario y un entrenador a uno y otro lado del medio campo. Un partido de fútbol de ciegos es una especie de tertulia-futbolín, que requiere la máxima concentración, no sólo de los jugadores, sino de sus acompañantes e hinchas, que deben permanecer en silencio para que las respiraciones, la música del balón -adaptado con cascabeles de plomo- y las claves de los guías puedan ser escuchadas. Suena el silbato, el cascabel empieza a rodar, el guía va indicando en qué posición de la cancha va el atacante -10 – 12 – 10 (metros). Con un golpe en los laterales de la portería y un par de palmadas en el centro, el guía hace una imagen sonora del arco que hay que penetrar. El entrenador en el medio campo advierte que el número 4 quiere regatear el balón –¡Vicente!, a la derecha, centra y dispara. Una patada segura, un balón que el portero ve entrar a la cancha, pero Vicente no. Segundos después, cuando la palabra ha descrito la jugada y el gol… entonces se besa la camiseta y saluda a la tribuna, “se celebra el gol como Dios manda”. Vicente Aguilar es la estrella del Madrid, y uno de los goleadores de la selección España. Su mirada de cristal es poco expresiva. Él no perdió la vista, sino los ojos a los dos años, a causa de un retinoblastoma (un tumor). Ese corto tiempo de luz le valió para caminar con más seguridad, apoyando primero el talón y después la punta del pie –normalmente los ciegos caminan en bloque, con el pie plano sobre el piso a cada paso-. La expresión que falta en la mirada de Vicente, la pone su entusiasmo cuando habla de fútbol. Del fútbol que él juega y también del que es forofo: el “juego bonito” del Barça. Casado, a punto de acabar su carrera de derecho en Después del entrenamiento de hoy, la rutina es casi igual a la de un equipo de barrio: ¡cañitas!. En el bar, el novato del grupo, Víctor de 29 años pregunta por el clima de Alicante –está seguro de que irán al nacional-. Juanillo remata apuntando que el Madrid siempre ha estado entre los mejores, “seguro que pasamos y le arrebatamos el campeonato al Málaga, que nos ganó por un pelo la temporada pasada”.
rincantes de la liga nacional: el Málaga y el Sevilla. Hay cuatro equipos más en España: el Cádiz, el Murcia, el Barcelona y el Alicante, donde a fines de mes se disputará el Campeonato español de Futsal para ciegos, categoría B1 (Ciegos totales), que organiza la Federación de deportes para ciegos.
Vean este vídeo de las selecciones argentinas...


pepita-grilla-y-grunona dijo
Me ha gustado mucho el artículo.Está fenomenalmente escrito y sobre todo descrito,parece que estuvieramos en la grada entre el público!
El video es muy muy bonito e ilustrativo..
un beso
17 Junio 2007 | 10:25 PM